jueves, 28 de mayo de 2015

SÓLO EN EL AMOR PUEDES LLEGAR A SER HOMBRE

El amor no es un artículo de lujo para hombres buenos y tipos delicados. El amor no es igual que las pecas, que uno tiene y el otro no, sin culpa alguna. No se debe confundir el amor con el sentimentalismo o la limosna, con las obras de caridad. El amor nada tiene que ver con la solidaridad dentro de grupos y partidos poderosos, donde solamente se ayuda uno a sí mismo y a su igual.

El amor significa querer a los hombres, y no a sistemas, partidos y estructuras. Querer a hombres, no a la humanidad abstracta, sino al hombre concreto directamente a tu lado y al hombre que, a través de la pantalla de la televisión, entra en tu salón porque tiene hambre, porque es asolado por catástrofes, porque es oprimido, explotado y golpeado. El amor supone cosas ya pasadas de moda: vivir modestamente, poder renunciar, así como la amistad, la bondad y la fidelidad. El amor es mucho más profundo que la división de la riqueza y del bienestar. En la economía del amor hay que dar más de lo que se posee. Hay que entregarse a sí mismo.

Cuando no tengo amor, entonces, ¿qué tengo? ¿Dinero? ¿Placer? ¿Abundancia? ¿Qué hago con ello? ¿Qué soy con ello? ¡Nada!


BOSMANS, Phil. Vitaminas para tu corazón. San Pablo, Caracas, 1990, pp. 87-88

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