jueves, 23 de julio de 2015

HACERSE AMIGO DE LA NATURALEZA


Hacerse amigo de la naturaleza


Querido hombre, todo fue puesto en tus manos, toda la vida se te confió. Hubiera sido posible ser el jardinero en un paraíso, en el cual muchas flores brotan gratis para ti. Pero tú has convertido tus manos en mordazas enormes y tus pies en palas excavadoras, para que, por todas partes, se erija un monumento de asfalto para tu alabanza y gloria. Ahora, estás sentado, pensando, muerto entre miles de cosas muertas y estás buscando desesperadamente la píldora de la vida.
La causa de la contaminación del medio ambiente es el mismo hombre: la intoxicación de su espíritu la desolación de su alma.
Llora, madre tierra, a causa de la amargura por la vida que tú has engendrado. Tú calentaste la vida en tu seno maternal, silencioso y escondido. Tú fuiste fecunda en millones de plantas.  Millones de animales jugaban encima de tu piel, sobre la verde hierba y en la profundidad del océano.
El que destruye el equilibrio natural de nuestra tierra, convierte en un desierto árido este lugar maravilloso para vivir.

El que es capaz de hablar con un árbol no necesita consultar a un psiquiatra. Sólo que la mayoría de los hombres piensa lo contrario.

BOSMANS, Phil. Vitaminas para tu corazón. San Pablo, Caracas, 1990, pp. 103-106

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