jueves, 14 de abril de 2016

Dios interviene en favor de sus fieles


La vejez honorable no consiste en vivir mucho tiempo ni se mide por el número de años: los cabellos blancos del hombre son la prudencia, y la edad madura, una vida intachable.

Porque se hizo agradable a Dios, el justo fue amado por él, y como vivía entre los pecadores, fue trasladado de este mundo. Fue arrebatado para que la maldad no pervirtiera su inteligencia ni el engaño sedujera su alma.

Porque el atractivo del mal oscurece el bien y el torbellino de la pasión altera una mente sin malicia. Llegado a la perfección en poco tiempo, alcanzó la plenitud de una larga vida.

Su alma era agradable al Señor, por eso, él se apresuró a sacarlo de en medio de la maldad. La gente ve esto y no lo comprende; ni siquiera se les pasa por la mente que los elegidos del Señor encuentran gracia y misericordia, y que él interviene en favor de sus santos.

Sabiduría 4, 8-15


No hay comentarios:

Publicar un comentario