miércoles, 1 de marzo de 2017

CUARESMA: 40 DÍAS

Por: Carlos Eduardo Aguirre

Con el miércoles de ceniza, inicia el tiempo litúrgico de Cuaresma, vocablo que se deriva del número 40. Este número es muy significativo dentro las Sagradas escrituras, así pues, 40 fue el número de días y noches que el Señor hizo llover sobre la tierra en el episodio del que se narra en el Génesis (cf. Gn. 7,17); 40 los años del peregrinaje del pueblo judío por el desierto hacia la tierra prometida, luego de la salida de la esclavitud en Egipto; cuarenta días que Moisés estuvo en el Sinaí, en donde recibió las tablas de la ley (cf. Ex. 34,28); paralelamente, el primer libro de los Reyes en el capítulo 19 cuenta cuando el profeta Elías, sube “hasta el monte de Dios, el Horeb”. 

Asimismo, Goliat, el filisteo, estuvo intimidando a Israel por 40 días (cf. 1 Sam 17,16); siendo David, el joven soberano que gobernó al pueblo de Dios durante 40 años (cf. 2 Sam 5,4), quien logró derrotarlo con la ayuda de Dios. Todo esto en el Antiguo Testamento. Además, se advierte la representación de los 400 años de la estadía del pueblo judío en Egipto. 

Por otro lado, Lucas, el evangelio que da cuenta de la infancia de Jesús, hace alusión a una antigua tradición judía acerca del tiempo que transcurre para la purificación de la mujer después del parto, precisamente 40 días. Los evangelios narran que al inicio de su vida pública, Nuestro Señor, fue llevado por el espíritu al desierto en donde estuvo 40 días ayunando y siendo tentado por el diablo (cf. Mt 4.2). Igualmente, después de su pasión, muerte y resurrección pasaron 40 días antes de ascender al cielo (Hch 1,3). 

El número 40 tiene diferentes significados, pero en La Biblia, indica preparación, cambios, transformaciones, purificación y nuevas etapas. Precisamente, los 40 días de Cuaresma pueden marcar el comienzo de una nueva etapa en nuestras vidas. La preparación para la fiesta grande de la Pascua. El paso de un período a otro. También puede significar, tiempo de reflexión, prueba y de toma de conciencia. 40 días tarda el embrión para convertirse en feto y 40 semanas, el tiempo ordinario para el nacimiento de un nuevo ser.

Por lo tanto, la Cuaresma es el tiempo de transformación interior, de la reflexión ante lo que he hecho por los demás, del perdón y de la reconciliación fraterna. 

40 puede ser el número de días por el cual podamos renacer a una vida nueva, puede ser esta cuaresma.

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