jueves, 9 de noviembre de 2017

“VOLAR ALTO Y SOÑAR GRANDE”

Por: Juan José Rios Torrado

Ya son casi dos meses que el papa Francisco visitó tierras colombianas, dejando un mensaje claro a tantas personas que esperaban con ansias poderlo ver o, en su defecto, escuchar: “¡mantengan viva la alegría!”; alegría que contagió a tantos jóvenes que fueron a verlo a la Plaza Bolívar en la ciudad de Bogotá. 

El santo padre incentivó a la juventud colombiana a “volar alto y soñar grande”, y eso es lo que han hecho tantos chicos que quedaron impregnados de la palabras que el mensajero de Jesús vino a traerles. A lo largo de estos meses posteriores a la visita del Papa, se han realizado muchos eventos en torno a los jóvenes, uno de ellos se realizado el pasado 28 de octubre en Medellín: La Jornada Arquidiocesana de la Juventud, bajo el lema vocacional “Y ellos al instante, dejando las redes le siguieron” (Mt 4,20).
Con este tipo de encuentro se evidencia el compromiso que los jóvenes han adquirido, tras la visita del Papa, dejando a un lado el “cumplimento” que él mismo invitaba a rechazar y las palabras: “¡Jóvenes, sueñen, muévanse, arriesguen, miren la vida con una sonrisa nueva, vayan adelante, no tengan miedo!” hacen eco entre la juventud colombiana.

El acto contó con la participación de la sociedad de San Pablo y el equipo de pastoral vocacional encabezado por el promotor vocacional, padre Edgar Guerrero, y de la mano de las Hijas de San Pablo o hermanas Paulinas, los cuales quisieron dar respuesta a la invitación que el mismo Francisco anunció en tierra paisa, sean “callejeros de la fe, felices de llevar a Jesucristo a cada esquina, a cada plaza, a cada rincón de la tierra” pues esta la misión de la familia paulina, llevar el mensaje del evangelio a todos, con lo medios más rápidos y eficaces, que la ingenio humano nos ha regalado. 


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